¡A destripar historias! (I): Un mago de Terramar - Ursula K Le Guin

  • domingo, julio 23, 2017
  • By Antonio Távara
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Gran parte del tiempo que dedicamos a nuestra labor como futuros escritores es leer. La lectura nos nutre y nos proporciona nuevas técnicas literarias y, con sus palabras, los genios más laureados del arte escrito nos otorgan las pautas para llegar al corazón de las personas que están detrás de las hojas de un libro. Sin embargo, no solo se trata de pasar tus ojos por las letras, imaginarte los hechos en tu mente y continuar con otro texto. No, no y no. ¿O acaso se puede adquirir el oído musical escuchando veinte discos al día, al doble de velocidad y sin percatarse de las palabras que se pronuncian? La literatura, como cualquier arte, debe analizarse para ser asimilado.

Por esa razón (y porque no tenía otro tema que traerles), decidí iniciar este apartado en el que les abriremos las entrañas a esas grandes obras que marcaron hitos en la narrativa contemporánea (o moriremos en el intento), que como ya saben difiere en varias cosas de la corriente clásica, aunque las bases sean las mismas.


Un mago de Terramar


¿Por qué comenzar con este y no con otros? Pues por la razón de que, a pesar de que Ursula es bastante conocida en todas las esferas literarias de Norteamérica y en gran parte de las europeas, aquí en Sudamérica pasa casi inadvertida.

La obra escogida era una elección obvia. UMdT (como lo llamaremos a partir ahora) es de lejos su creación más conocida, además de ganadora de los premios Nébula y Hugo, los mayores galardones que puede recibir una novela de fantasía. Por si fuera poco, la historia pone en el tapete el concepto de “escuela de magia” antes que Hogwarts fuera mainstream.

Así que afilen sus garras, preparen su guadaña y cepíllense los dientes porque es hora de comenzar.


Terramar: Cuando dios decide estornudar sobre el mundo


Imagina que tienes un pequeño globo con pintura y lo lanzas con fuerza sobre un lienzo en blanco. El resultado sería algo parecido al archipiélago de Terramar. Para ser específicos, el mundo de Ursula está compuesto por un montón de islas e islotes desperdigados de manera irregular, pero que a simple vista fueron producidos por la erosión de un gran supercontinente.

Existe una gran isla central y sede del gobierno, la isla de Havnor. Es la de mayor tamaño (aunque, según leí en algunos foros, esta no sería más grande que Islandia). Además de esta, hay otras áreas principales como Roke, donde se ubica la gran escuela de magia a dónde van todos los que quieren convertirse en hechiceros. El clima es tropical en la zona sur y frío en la zona norte, aunque el tiempo en general suele ser frío por las noches.

Aparte de la cultura terramarina del mar interior, existe otra vertiente ubicada en las cuatro islas kargas, que si bien no son tan lejanas, han desarrollado un conjunto de costumbres bastante diferente al del resto del mundo.

La leyenda que cuentan los terramarinos es que toda el área emergió del mar cuando Segoy, un personaje de gran poder la llamó con su nombre verdadero, pero del que no se da más noticias en todo el libro.

Sin embargo, de esas pequeñas premisas podemos extraer algunos puntos clave sobre los cuales hacer inferencias:

  • Terramar no es ni de lejos un planeta en si mismo.

  • Segoy no es dios, vino de algún lado y se fue hacia otro.

  • El archipiélago se encuentra en el hemisferio norte. Me atrevería a decir que se ubica en el mismo lugar donde se encuentra actualmente Estados Unidos.

El nominalismo: La magia de los parlanchines


Este sistema en general me ha producido sentimientos encontrados. De entrada, me pareció muy poco original, puesto que ya está visto, usado y gastado. Más tarde, cuando se ingresó el concepto del “Habla verdadera”, empezó a llamarme la atención, puesto que la volvía mucho más flexible. Por un lado, si se cuenta con la capacidad necesaria, puede tenerse a la mano un poder ilimitado y hasta devastador; pero (siempre lo hay) para lograr ese poder necesitas el nombre verdadero de cada elemento que quieras manejar.

Poniendo como ejemplo un extracto del libro. El mar tiene un nombre verdadero, que se puede utilizar para apaciguarlo o encenderlo de forma general. Sin embargo, para manejarlo a nuestro antojo, guiarlo con exactitud a una determinada dirección, se necesitaría encadenar en un sortilegio el nombre de cada gota que componen sus aguas. Del mismo modo con la tierra, las islas, los hombres, etc.

Así, la magia está sujeta a la habilidad del usuario para recordar y utilizar los nombres de cada ser u objeto sobre el mundo. Lo que limita mucho su capacidad.

Además de todo esto, los practicantes del sistema saben que no pueden modificar la materia de ningún modo, ya que cada cambio realizado en el universo tiene una repercusión sobre el mismo. A esto se le conoce como el equilibrio.

Si quieres ahondar más en el nominalismo, te recomiendo esta maravillosa entrada de valenmasmilpalabras, que explica de forma más detalla la técnica de Le Guin.


La historia detrás de la historia


Según la introducción que encontré en mi ebook, Ursula partió con una premisa al escribir: quería la historia que había detrás de personajes como Gandalf o Merlín, que se presentaban como seres rebozantes de sabiduría y entendimiento.

Contrario a esto, la autora nos presenta un mago ignorante, que recién sale del cascarón, con la única intención de vivir aventuras y ganar fortuna. Esto ocasiona que la gran mayoría de las veces cometa errores y trate de solucionarlos.

Es su historia. Por tanto, no se centrará en los acontecimientos que lo rodeen ni el mundo en el que se desenvuelve (lo que podría ocasionar cierto sinsabor en algunos lectores), sino en el crecimiento espiritual de sí mismo, a través del conocimiento de todos los planos de su existencia (que se hace más evidente conforme se desarrolla la trama).

La novela habla del crecimiento personal, del autoconocimiento, la autoaceptación, la armonía con la naturaleza y la comprensión de la misma.


¡En conclusión!


No hay nada nuevo bajo el sol. La historia sigue la misma línea que los clásicos como el Señor de los anillos y las crónicas de Narnia, aunque desde una perspectiva fresca y renovada. Traer aires nuevos a un género gastado también es una forma de crear hitos.






Espero que te haya gustado esta entrada, pues a mí particularmente me ha gustado redactarla. ¿Alguna vez leíste algo de Ursula K Le Guin? ¿Qué te parece el nominalismo como el sistema de magia? Recuerda que la próxima entrada les traigo algo de SciFi. ¿Cuál te gustaría que sea el tema a tratar?

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2 comentarios

  1. ¡Me ha encantado tu entrada! Me ha hecho mucha gracia el título de "Terramar: Cuando dios decide estornudar sobre el mundo" la verdad es que no había pensando en el mapa de Terramar como algo así pero le pega de miedo.

    El nominalismo es cierto que es un sistema de magia muy mascado ya pero, ¿sabías que este sistema proviene del antiguo egipto? Después de leer a ursula me interesé por el tema y busqué información. Hice una entrada al respecto, por si te interesa (http://valenmasmilpalabras.blogspot.com.es/2017/06/sistemas-de-magia-vi-hekau-la-magia-del.html)

    Un saludo y, de nuevo, me alegro de haber sido la causante de que descubrieras a Ursula ^^

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  2. Sí, de hecho revisé también esa entrada. ¡Muchas gracias por pasarte!

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