Cómo aportar realidad a tu historia de fantasía

  • jueves, septiembre 28, 2017
  • By Antonio Távara
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Durante muchos años, casi desde que tengo uso de razón, leí fantasía y ciencia ficción. De hecho, la primera historia que escribí era una suerte de fanfic basado en un juego de rol; además de esto, la gran mayoría de mis historias tienen algún elemento mágico en mayor o menor medida (un cuervo que habla, un apocalipsis bíblico, entre otros). 

Sin embargo, hasta hace poco no me consideré un escritor del género. ¿Por qué? Porque, como muchas personas, tenía la extraña programación en mi mente de “ningún escritor de dicho género triunfa” y “la ficción especulativa es un género menor”; Sí, vaya tonterías en las que pensaba. 

Pero, sobre todo, negaba mi identidad literaria por una premisa que siempre traté y trato de tener en mis historias: crítica social. Quería mostrar la inverosimilitud de la realidad humana a través de la ridiculización de nuestra conducta por medio de elementos mágicos. Para entonces no lo sabía, pero estaba en el camino de conocer la verdadera fantasía. 

¿No entendiste lo que dije? No te preocupes, yo tampoco me entendí. 

¿Por qué es importante aportar dosis de realismo?

Por la misma razón que es importante respirar para poder vivir: Porque es necesario. 

Existen muchas razones por las que la gente lee, no obstante, una de ellas es un común denominador en todas dichas causas, que responde a una de las necesidades más básicas del ser humano: sentirse identificado (de aquí nació el tonto prejuicio que muchos lectores asumimos asumen, esa que nos hace sentirnos únicos, especiales y superiores a cualquier otra clase de personas). 

¿Cómo puedes darle a un cliente la satisfacción a ese deseo tan primitivo si no le agregas verdad a un mundo que poco tiene de realista? Esa es la pregunta que trataré de responderte hoy. 

—Oye Antonio —dices, con un gesto de incredulidad en el rostro, mientras te recuestas en tu sofá relleno con plumas de cisne—, yo escribo sobre dioses de civilización asentada en el satélite de un gigante gaseoso que gira a través de una estrella binaria ubicada en el centro de una nebulosa estelar. ¿Cómo rayos le voy a agregar realidad a eso?

Tranquilo, se puede.

Como agregar realismo a una novela de fantasía —o ciencia ficción, ya que estamos—

A través de los personajes

Ah, los personajes. Son la estrella de nuestras novelas, el fin supremo por el que comenzamos a escribir (si eres como yo y algunos otros, que inició volcando sus propias frustraciones en nuestros pobres protagonistas). Son también, o al menos deberían serlo, la parte más compleja de toda la historia.

Como seres humanos que buscan simpatizar con otros, necesitamos celebridades que nos permitan simpatizar. Esto es muy fácil si los títeres que se lanzan al viaje son simples mortales. 

¿Qué hacer cuando decidimos usar ‘otras cosas’? Es también muy sencillo si tomamos prototipos conocidos (enanos, elfos, ninfas y otras especies humanoides —que abundan, créeme—). En caso de no decidirte por estos, yo optaría —y de hecho lo hice en otro de mis relatos— por agregarle sentimientos reales a objetos inanimados (para esto tienes en la narración de primera persona un arma muy útil).

O puedes hacer una combinación de ambas y tomar como protagonista a este curioso enano de piedra, el que ahora mismo piensa en cómo dominar el universo conocido (y en un buen filete).

En resumen, si quieres agregar realismo a partir de personajes, sería interesante que te respondieras a las siguientes preguntas (que no son más que otras tantas que deberías responder al momento de elaborar una ficha). 
  • ¿Es un personaje un ser humano o algo similar?
  • En caso de no serlo, ¿es capaz de sentir? ¿Qué clase de emociones siente?
  • ¿Tiene tabúes? ¿Qué cosa se negaría hacer bajo cualquier circunstancia?
  • ¿Qué sentimientos suele reprimir? Bajo su código social, ¿qué sentimientos están prohibidos para alguien como él?
Estas son solo algunas de las interrogantes que deberías tomar en cuenta solo para una mejor humanización. No añado los clásicos (deseos, aspiraciones, secretos, etc.; porque se supone que eso ya deberías saberlo. ¿Cómo? ¿Qué no lo sabes? Pues en este enlace de Inteligencia narrativa tienes 70 preguntas; tal vez más de las que puedas necesitar. 

A través de las situaciones

Soy un fan asiduo de las novelas de acontecimientos; tal vez sea por eso que ‘Un mago de Terramar’ de Ursula K Le Guin, no me llamo la atención como debería (aunque no puedo negar su talento innato a la hora de escribir ni su interés en demostrar las sensaciones más verídicas de la sociedad).

Si hay algo tan importante como los protagonistas, e incluso a veces más, son acontecimientos cambiantes y una trama volátil (aunque claro, también lo sabes) que debe presentar. Esto nos abre un nuevo abanico de posibilidades para introducir elementos que añadan veracidad.

¿Crees que nuestro mundo tal y como es no te ofrece los suficientes recursos que incluir a tu novela? Es porque no buscas en los lugares adecuados. Cualquier brisa de realismo en algún acto o situación conflictiva es agradecida por un lector que busca —eventualmente— escapar de su realidad a través de una fantasía que refleje la realidad.

Como ejemplos hay muchísimos en la ficción especulativa.

Pero no necesariamente tienen porque ser escenas trágicas o muy elaboradas. Hasta elementos tan comunes (como uno de los protagonistas de ‘Neverwhere’ de Neil Gaiman, perdido en una feria) pueden funcionar. Solo es cuestión de saber cómo colocarlos.

Además de esto, existe la evolución natural de los eventos cotidianos tomados como crítica a la sociedad. Una vez más, citando a ‘Neverwhere’, vemos que Londres de abajo no es más de sátira a la conducta despectiva que tomamos al estar frente a la desgracia, nuestra indolencia ante el sufrimiento ajeno.

Nada grita a sátiro más fuerte que un par de estos demonios, directores de una editorial sin página web, intentando ofrecer sus servicios de publicación conjunta a estas jóvenes escritoras. 

A la hora de elaborar la escaleta de tu historia, plantéate lo siguiente (aparte claro de las típicas cuestiones de necesidad y estética de la escena):
  • ¿En qué te basas al momento de plasmarla? ¿Dónde lo viste antes?
  • ¿Es un reflejo de la humanidad? ¿Pretende serlo?
  • ¿Qué ingrediente en específico hace que lo tomes como real? (A fin de exponerlo —no sobreexponerlo—)
  • ¿Intentas hacer un reproche a través de ella? ¿Por qué crees que es necesario?

A través de los ambientes

Esto ya lo dije en una anterior entrada: Los escenarios en la ficción especulativa son tal vez más importantes que en cualquier otro género literario. Son importantes porque el consumidor de dicho género quiere escapar de la sustantividad de nuestro planeta y embarcarse en uno nuevo. Esto hizo que la fantasía épica o basada en la edad media fuera y sea un boom en todo este ambiente por el que nos movemos, y también hizo (a mi parecer) que Harry Potter sea un éxito en ventas o que la fantasía urbana (y esto incluye los comics) tenga tanta buena acogida en el panorama actual.

Creo que ya empiezas a orientarte, ¿verdad? Es importante que nuestros escenarios no se sientan vacíos, sosos o forzados. A veces, para que un contexto resalte solo necesita la ligera aparición de un ingrediente clave.

También entra a tallar el tema de la investigación (ah, la bendita investigación, dolor eterno de cabeza —hasta que llega la corrección—). Si no te documentas lo suficiente, no importa cuán auténtico suene tu cuento/novela, recibirás puertas en la cara de muchos editores que no están interesados. ¿No sabes cómo prepararte? Aquí hay una entrada de Literautas. También podrías orientarte con estas preguntas:
  • ¿Qué es lo que intentas mostrar? ¿Cómo puede ayudarte la ambientación para lograrlo? (Recuerda, el contexto sirve a los personajes, nunca al revés).
  • ¿Qué símil tiene el entorno con el mundo real? ¿Cómo crees que podrías potenciarlo?
  • ¿Qué clima tiene? ¿Corre viento? ¿Los personajes tienen dificultades para respirar? ¿Se cansan con facilidad? ¿Cómo es la morfología del suelo? ¿Qué clase de plantas hay?
Y también algunas para documentarse: 
  • ¿Te basas en alguna época de la historia en específico? ¿En una combinación de varias? ¿En cuál?
  • ¿Hiciste una búsqueda rápida en Google? ¿En Wikipedia? ¿Leíste alguna novela con la misma temática? ¿Qué esperas para hacerlo? 
Debo aclarar no son todas las interrogantes que se pueden plantear al respecto. De hecho, aunque nos cuestionemos mil veces, nunca será suficiente. Aquí solo se presentan algunas de instrucción básica.


Con esto llegamos al final del artículo de hoy. Antes de irme, debo comentar que para la escritura de este apartado me orienté con un documento de Sinjania llamado “primeros pasos para escribir literatura fantástica”, es de descarga gratuita y puedes obtenerlo en este enlace; aquí encontrarás no solo esbozos sobre esta materia sino también sobre muchos otros aspectos. Aunque tanto las preguntas como la mayor parte del contenido aquí expuesto son de mi autoría, no puedo simplemente ignorar de donde obtuve la idea.

Dicho esto, solo queda expresar mi agradecimiento por acompañarme una semana más y también invitarte a suscribirte a mi lista de correo, donde te informaré sobre los nuevos artículos y enviaré de forma periódica información útil sobre el mundo de la escritura que nos compete: los dragones y los robots.

Y tú, ¿Cómo aportas realismo a tus historias? 

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