3 elementos que deberías incluir en tu historia ciberpunk

  • lunes, octubre 02, 2017
  • By Antonio Távara
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Me gusta el ciberpunk. Me ha gustado desde que, cuando tenía diez años, vi en la televisión la película de Terminator 2; claro que en esas épocas sabía del género tanto como sabía del amor. Más tarde, cuando conocí a Isaac Asimov. Phillip K. Dick y otros, comprendí que esta temática no consistía simplemente con agregar robots a lo bestia y esperar a que se maten entre sí, por lo que tuve que tirar a la basura otro un manuscrito que allí tenía empolvado. 

¿A qué viene esto? Pues, a que desde hace varias semanas un usuario de la app “Guía del escritor” (aplicación con la cual colaboro desde antes de abrir este blog) solicitó (y, hasta la publicación de este artículo, aún lo hace) una entrada relacionada a los errores que se suelen cometer al escribir sobre este subgénero; le respondí que ya tenía escrito algo relacionado a eso y que en los próximos días incluiría información relacionada al tema. 

Y aquí me tienen. 

¿Qué es el ciberpunk?

Pero, ¿qué es el ciberpunk? Me preguntarás tú, que solo te apareciste por este blog con la esperanza de encontrar robots gratis (porque vamos, todos aman los robots gratis) y que te quedaste para enterarme mejor del asunto, o porque no tenía mucho más que hacer. 

Wikipedia (oh Wikipedia, fuente inagotable de conocimientos y otras perezas) la define como: 

"Un subgénero de la ciencia ficción, conocido por reflejar visiones distópicas del futuro en las cuales se combinan la tecnología avanzada con un bajo nivel de vida."

Es una definición muy ambigua, que podría abarcar muchísimos otros subgéneros; por lo que, a mi parecer, la principal característica que presenta es la profunda y arraigada mimetización la tecnología (robótica, inteligencia artificial, internet, etc.) en una sociedad futura (principalmente occidental y de oriente próximo) contaminada, corrupta y en vías de la extinción. Esto, si te pones a pensar un poco, deja fuera a las primeras películas de Terminator (Quizá solo Salvation y Genesys podrían incluirse).

Claro está que no es la única similitud entre sí (aunque sí la más importante), por lo que aquí enumeraré tres de las muchas que harán brillar tu historia. 

(¿Te quedaste un poco picado por las definiciones? No te preocupes porque David Ollier tiene un amplio artículo al respecto).

3 elementos que no deberían faltar en tu historia ciberpunk

Todo tiempo futuro es peor

Acabo de hablar justo sobre eso, pero vamos a profundizarlo. 

El grueso de las novelas ciberpunk transcurre en distopías. Esto significa que las calles y problemas con los que se enfrentan los personajes tendrán una tonalidad muchísimo oscura, acercándose con peligrosidad a la novela negra (difuminación entre el bien y el mal, suburbios consumidos por la delincuencia, gobiernos infestados por la corrupción, etc.). 

Esto tiene su fundamento histórico y te lo explica el enlace que dejé más arriba. 

El hecho de que se presente esta temática te permite jugar mucho con las variables. En primer lugar, si tomas como protagonista a un miembro de los barrios bajos o de la población común, tu historia puede tomar rumbos como el que toma El Neuromante de William Gibson, un cibervaquero que es separado de la matriz cuando intentó estafar a su antiguo jefe. Puedes, por otro lado, ser un justiciero que lucha por preservar el orden en tu mundo de caos, como es el caso de ¿Sueñan los androides con ovejas electrónicas? de Phillip K. Dick.

Los planetas y mundos en ruinas siempre ofrecen un rico menú de opciones con las que tratar. El punto en contra (?) es que tu periodo de documentación y worldbuilding serán mucho más amplios, y deberás resolver preguntas como:

  • ¿Qué es lo que llevó al mundo hasta ese estado? ¿Fue una catástrofe? ¿De qué tipo?
  • ¿Cómo ha reaccionado la humanidad ante el cambio? 
  • ¿Cuáles son los cambios sociales más visibles? ¿Y los difíciles de identificar? 
  • ¿Existe alguna clase de gobierno? ¿De qué tipo? ¿Cómo sobrelleva la situación? 
  • ¿La economía es estable? ¿Cuáles son las formas fáciles de obtener dinero? ¿Son métodos legales? 
  • ¿La sociedad es oprimida? ¿De qué forma?
Estas preguntas son solo básicas, tú puedes ahondar todo lo que desees. Después de todo, mientras más profundo es mejor (en el buen sentido de la palabra, que ya te vi haciendo gestos).

Esto me lo hice yo solo tratando de agregarle profundidad a mi novela

Megacorporaciones

Las megacorporaciones son un elemento bastante conocido en la ciencia ficción porque representa la ambición del ser humano, las ansias de obtener y controlar todo lo que se tiene en frente; sino mira nada más el caso de Corporación Umbrella en Resident Evil.

En ciberpunk, las megacorporaciones tienen un fuerte enquistamiento en el poder del estado y muchas veces manejan desde las sombras los hilos de la sociedad. Son, generalmente, controladas por personas que no se dan a conocer, seres que desde sus asientos acolchados cuentan sus montañas de dinero y descansan sus pies en las espaldas de algún esclavo (bueno, tal vez exageré un poco en esto).

¿Te imaginas que pasaría si el padrino dirigiera hoy una megacorporación? Ya no la contaríamos 😆

Un organismo de esta magnitud tiene unas características bastante definidas:

  • Son grandes (por si aún no te dabas cuenta). 
  • Su negocio se basa en un recurso estratégico (aunque pueden no restringirse a esto. 
  • Están íntimamente relacionados con el estado. 
  • No tienen valores morales
  • No tienen empleados, tienen seguidores. 
Por supuesto, estas son solo características basadas en observación y análisis de las novelas existentes; de ningún modo significan representan una fórmula mágica o una estricta pauta a seguir. En la innovación está el talento.

Por si no lo notaste, la lista de más arriba la conseguí de este otro gran artículo de David Ollier.

De cibervaqueros y otras salsas

Los dos aspectos anteriores que describí de forma tan escueta se reúnen y dan pie a esta tercera pauta básica: los antihéroes.

Todos los amamos, ¿verdad? Son irreverentes, sarcásticos, débiles, grises y huelen a golosinas (sabes bien que esto último no es cierto). Pero, sobre todo, los amamos porque rompen con ese cliché de Gary Stu/Marie Sue del que ya estamos cansados y que ninguno debería de tomar para su historia.

Los antihéroes son el aderezo principal de este subgénero, el “punk” de “ciber”. No son personajes esencialmente malos (sino mira a Case, en El Neuromante). Son, como ya dije antes, grises.

Típico personaje bad-ass, sarcástico, superpoderoso y que odia a la humanidad pero a pesar de eso la salva. Tampoco lo uses. Exagerar es muy feo. 

Son personas que suelen caminar al filo de la ley, cruzando con facilidad la línea entre lo moral y lo inmoral, con fines diversos, aunque muy cuestionables (su propio beneficio o el de los suyos, sin importar mucho lo que suceda a lo demás). Son buenos en el fondo, pero el mundo por el que se mueven no da cabida a los exageradamente buenos.

A opinión personal me gustan mucho; me parecen muy reales, complejos y más apegados a nosotros que cualquier arquetipo, por lo que son recursos muy útiles para aportarle realismo a nuestra novela.

¿Estás interesado en llevarte uno de estos para tu proyecto? Te lo envuelvo en moño, pero antes, responde estas sencillas preguntas:

  • ¿Cuál es la situación de tu protagonista antes de comenzar la historia? ¿A qué se dedica? 
  • ¿Es una persona apática? ¿Qué rasgos negativos puedes extraer de él? 
  • ¿Lucharía por los demás? ¿A cambio de qué? ¿Qué lo mueve? 
  • ¿Tiene algún código moral? ¿Qué considera repulsivo? ¿A cambio de qué se atrevería a hacerlo? 
Son cuestiones muy sencillas que deberíamos tomar en cuenta para construir un antihéroe. Puedes añadir más o menos según lo que quieras mostrar y cuanta profundidad tenga, aunque mientras más lo amplíes resultará mucho mejor.

Como regalo extra te dejo este enlace y también este otro de Víctor Selles donde se ahonda en la construcción de estos arquetipos.

En conclusión

Es bastante claro que no hay fórmulas mágicas para buena historia. De haberlas, seguramente no serían nada buenas. Lo mejor, más allá de cualquier cosa que encontremos en blogs como este y muchos otros, siempre será leer. Existen una infinidad de ejemplos en el mercado literario de donde puedes obtener inspiración: desde la ya mencionada “Sueñan los androides con ovejas electrónicas”, pasando por la saga “Fundación” de Issac Asimov, hasta los contemporáneos como la primera novela de esta categoría en Paraguay, llamada La sociedad de las (2001) y su continuación Yronia (2005).

Además de esto, las tendencias varían y evolucionan de forma natural. De la ciencia ficción pura y dura surgió el ciberpunk como grito de lucha, de este surgió el postciberpunk, el steampunk, el Silkpunk, el dieselpunk, el biopunk y hasta he llegado a escuchar del stonepunk. Los gustos cambian, los lectores se dividen y los dinosaurios se extinguen.



No te imaginas lo mucho que me alegra que hayas llegado (quiero creer que una vez más) hasta el final de toda esta floritura. Este artículo hizo que me ponga manos a la obra con el tema de la investigación. Este apartado de la CF siempre me llamó mucho la atención y averiguar más sobre el tema hizo que me gustara aún más; tengo algunas cuantas ideas que planeo desarrollar y seguro que algún día las realizaré (y espero que sigas acompañándome para entonces 😄 ) .

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¿Conocías el ciberpunk? ¿Cómo crees que puedan aplicarse estos tres elementos a tus historias?


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