6 fuentes de inspiración para historias de fantasía

  • lunes, noviembre 20, 2017
  • By Antonio Távara
  • 3 Comments



Estuve muy perdido en estos días. Escribía una nueva novela para el NaNoWriMo y estaba en un punto muerto en el que no podía continuar; era algo no planeado en mi escaleta (que tampoco era la gran cosa, debo decir) y que me impedía continuar. Me gustan las cosas lineales, avanzar de principio a fin (por lo que tal vez la idea de usar la escaleta para planificar no fue la mejor idea de todas). Así pues, ocurrió lo que tarde o temprano nos ocurre a cualquier novel y también a los consagrados: nos quedamos sin ideas.

Por suerte, y gracias a la ayuda de uno de mis lectores beta (que con hidalguía se ha soplado las 20 000 horrorosas palabras que llevo escritas) logré superar el embrollo, no sin antes darme cuenta de algo que también muchos blogs dicen pero que muchas veces nos cuesta asimilar: no podemos quedarnos sin ideas.

La imaginación no solo es parte esencial de cualquier escritor, sino que también fluye a través de nuestros ojos. Es como el aire, que lo podemos encontrar en cualquier parte si lo dejamos entrar. De hecho, Gabriella Campbell escribió en su blog, hace algunos meses, una lista muy extensa y completa sobre lugares donde encontrar la inspiración.

Así pues, en este artículo recopilaré las opciones que tenemos en la realidad para encontrar las imágenes que necesitamos en la fantasía.

6 fuentes de inspiración para historias de fantasía

1. De los mitos y las leyendas

Ya, sabías muy bien que comenzaría por este punto.

La mitología es fantasía en sí misma. Es una explicación irreal para hechos reales que no podían ser explicados por las gentes de la antigüedad, que atravesaron milenios hasta llegar a nuestros días. Nosotros mismos al escribir hacemos las veces de sacerdotes y chamanes.

De entre las fuentes más ricas de las que se han valido los escritores está la mitología griega, solo por citar un ejemplo. Si no me crees, pregúntale a Rick Riordan o a otros tantos que utilizaron los míticos pasajes de la titanomaquia, poemas como la Odisea, la Ilíada o la Eneida.

Muchas criaturas fantásticas son en realidad préstamos de las tradiciones antiguas. Dragones, goblin, elfos, enanos, brujas, druidas,

Cuentos de hombres y mujeres atravesaron la barrera del tiempo para darnos la inspiración que necesitamos. Incluso las religiones actuales son mitología. Así que, ¿por qué no las utilizas?


Este pajarito se enteró del mito de Atlas mientras almorzaba y fue a contárselo a Terry Pratchett, pero a él le gustaban más las tortugas.

2. De las civilizaciones antiguas

Porque claro, no pueden existir mitologías sin existir civilizaciones. Y hay tantas de donde escoger…

Alguien debería hacer una historia basada en el maravilloso imperio inca. Se ganaría toda mi admiración. 

Muchas novelas de fantasía tomaron a sociedades antiguas como bases para sus propios pueblos. En Canción de hielo y fuego, por ejemplo, George R.R. Martin tomó como base a Roma y su poderoso imperio para los Valyrios, para los dothrakis a los hunos, para el imperio Dorado de Yi ti a los mongoles, los hombres del hierro eran los vikingos, los ándalos son las tribus bárbaras cristianas como los Alamanes y los visigodos, las tribus de Sothoryos son en realidad algunas tribus de las selvas africanas; y un sinfín de ejemplos adicionales.

Y estas referencias no se restringen a la literatura. El videojuego Warcraft (fuente infernal de procrastinación) tiene una infinidad de razas que toman de forma casi descarada referencias a pueblos antiguos, como los naga a la cultura hindú o los pandaren a las sociedades chinas antiguas y medievales (El blog de Luna Antigua tiene un artículo muy interesante sobre este tema). También hay inspiración con sabor a robo en juegos de rol como Dungeons and dragons.

3. De las civilizaciones nuevas

Porque nunca estamos lo bastante jodidos como para que algún autor no nos pueda joder más.

Cuando hablo de esto con algunos colegas no puedo evitar pensar en Avatar. Claro, que habrá quien diga que Avatar es ciencia ficción, pero a esas personas yo les digo que su categoría literaria específica es ciencia ficción fantástica (o fantasía científica, como dice Rafael de la Rosa en este artículo). Esta película, una de mis favoritas por el mensaje que trae consigo, es el ejemplo perfecto de civilización moderna, autoritaria, que intenta por todos los medios de obtener lo que quiere sin importarle en lo absoluto a quien pise. No es el único modelo que podemos utilizar, el comunismo también inspira a muchas novelas de fantasía y ciencia ficción.

La novela que preparé para el NaNoWriMo, por ejemplo, toma como base un tema que genera mucha controversia y del que seguro no quieres enterarte hasta que esté cuajada.

—Mira, alli vienen los humanos con sus vehículos blindados.
—Tírales una flecha, eso los detendra...

4. De los clásicos

Ya estamos un poco (bastante) cansados que nos digan siempre lo mismo: «Ya todo está escrito», estamos cansados porque hace doscientos años también lo decían y sin embargo cada día se publican nuevas historias, algunas muy repetitivas y otras muchísimo más originales.

A pesar de ello, puede que tengan un poco de razón, puede que todo esté ya escrito.

¿Por qué no volver a repetir las historias? Ya lo decía Gabriella en el artículo que mencioné arriba, darle voz a los que callan es una buena forma de crear, pero yo me voy más por los Retellings (me vas a disculpar por no conocer el término correcto en español). Los Retellings son las nuevas versiones de los clásicos, los que muchas veces tienen cambios originales que les ofrecen nuevos aires a lo siempre visto. Un libro que, aunque ha recibido malas críticas que lo alejan de mis gustos de lectura personales, ha tenido buen recibimiento es «Una corte de rosas y espinas», un retelling de «La bella y la bestia».

Y lo mejor es que hay muchos libros de donde elegir. Una colega argentina está trabajando en una nueva versión de «El retrato de Dorian Gray» en un mundo fantástico, y la verdad va genial. Puedes observar su avance en Wattpad aquí.

5. De los héroes del ayer

Hice un poco de trampa, debo admitirlo.

Muchos héroes inspiran grandes aventuras, no solo los ficticios sino también los reales. ¿Te imaginas una novela de fantasía basada en Atila, el huno? Un hombre culto que gobierna un pueblo nómada, gente que fue expulsada de su tierra con el fin de buscar una nueva, considerados bárbaros por el resto del mundo conocido. Se lee espectacular, ¿verdad? Quizá acabo de tener una buena idea.

Hace algunas semanas leí una novela histórica basada en la caída de la Roma de occidente (Curiosamente, por tribus obligadas a dejar su hogar por los hunos). ¿Cuantas historias con imperios en extinción conoces? Yo puedo contarlos con las manos. ¿Por qué no combinar estos dos elementos y jugar con las opciones para ver que sale?

También me llama la atención el poema de Gilgamesh. La historia de un héroe que vio morir a su amigo y ahora busca la inmortalidad. ¿No se lee romántico? Digno de una gran historia.

Cuando no busca la inmortalidad, es un excelente líder de Civilization VI. 


6. De los sueños

Jo, jo. Sabías que esto no podía faltar.

Cuando no tenía ni diez años tuve un sueño. Está bien, todos tenemos muchos sueños todos los días, pero este era un sueño extraño, para alguien de esa edad. Soñé que una carroza negra, manejada por un demonio, daba vueltas a través de una pileta de piedra que tenía la escultura de dos ángeles. En ese entonces no lo sabía, pero sería la base para mi proyecto de Fantasía Oscura, Tenebris.

Conozco a una chica, una adolescente apenas, que cuenta que obtuvo la idea de su novela de ciencia ficción fantástica de sus sueños (una historia muy enrevesada; una ucronía en la edad antigua, nada menos). Ella me cuenta que empezó a tener sueños cada día, como si una serie de televisión se reprodujera en su cabeza cada noche, y solo se detuvo cuando comenzó a escribirla.

La misma autora que escribe un retelling de Dorian Gray me comentó que obtuvo las ideas de muchas de sus novelas (algunas no fantásticas) de los sueños recurrentes que tenía.

¿Nunca te despertaste una noche con una idea genial y dijiste «mañana la apunto»? Apuesto que sí, y también apuesto que llegó al día siguiente no podías recordar ni una pizca. Es más común de lo que te imaginas, por eso siempre se recomienda tener una libreta a. Nunca se sabe dónde podría estar el próximo premio Hugo.



Y con eso llegamos al final de una nueva semana. Se que debo pedir disculpas por ausentarme tanto tiempo, pero entre el NaNoWriMo, la universidad y la otra novela que debo escribir no tengo mucho tiempo. Aun con todo, creo que puedo volver al régimen de un artículo por semana, le he tomado cariño a este espacio (espacio al que puedes suscribirte usando el formulario de abajo. Envío artículos y curiosidades interesantes una vez al mes).

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Y tú, ¿De dónde obtienes inspiración para tu historia de fantasía?

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3 comentarios

  1. Me encanta tu artículo, Antonio.
    Para empezar porque las seis fuentes citadas son sin dudas las principales de la fantasía y para continuar porque son aplicables a muchos otros géneros.
    Un placer leerte, como siempre :)

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  2. Me siento famosa (?), ni sabía que estabas viendo/leyendo la nueva historia.

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